Ensalada de rúcula

Este ya no soy yo

Me comí una ensalada de rúcula con parmesano hace 22 años y sigo presumiendo de ello

Carlos

Llevo arrastrando una crisis de identidad digital enorme desde que hace tres años y pico abandonara Twitter y me fugara a Mastodon. Allí, en la tierra de la libertad, no he conseguido conectar con demasiada gente. Supongo que el problema soy yo, ya no sé quien soy y ya no sé expresarme digitalmente. He perdido la mano escribiendo. Con lo que yo he sido, con lo que yo he escrito. De hecho es que mi bio ya no me representa: “A los 12 años me comí una ensalada de rúcula con parmesano y conté la experiencia en mi blog”. Escribir sobre ensaladas con parmesano era parte de mi, pero creo que ahora no podría hacerlo.

Echo de menos escribir pero me parece que todo lo que escribo es basura. He perdido el norte, no sé bien si lo que escribo es interesante, potable o mínimamente gracioso. Desconstruirse era esto. Estoy haciendo un esfuerzo, eso sí. Hasta estoy escribiendo comedia, practicando gracias a los cursos de escritura de La Llama School (contenido no patrocinado) porque estoy desesperado y no sé qué hacer para lanzarme a escribir como lo hacía durante el instituto en mi pequeño blog de Blogger. Tiempos más sencillos. Tenía un montón de tiempo libre cuando mi sustento recaía en mis padres y no sobre mis hombros. Metafóricamente hablando, mis hombros son un templo y no se tocan.

En estos tiempos de contenido rápido, de reels, egos, de brainrot content, hay algunos locos, peregrinos del slow content que queremos escribir y que nos lean mientras hacemos como que no nos importa que nos lean pero mirando las estadísticas de la web cada 5 minutos viendo si crecen los lectores y preguntándonos “¿porque tanta gente nos lee desde el Sudeste Asiático?, ¿es que acaso hay un club de fans de Carlos ahí?, ¿será un CDN? bueno son visitas y también cuentan para las estadísticas, anda mira también hay un club de fans en el sur de Rusia”.

Mi problema es que he perdido la razón de ser y escribir. No sé ya porqué lo hago o porqué quiero hacerlo. Estaba pensando en hacerme un Substack pero es evil corp también así que no puedo éticamente usar la herramienta y mi wordpress no tira, (el pobre no tira, es como un abogado alcohólico que no da una), y he encontrado esto en un post de Reddit que no era directamente porno porque en Reddit solo hay porno, hombres blancos oliendo a smegma y entrenamiento de IA. Así que aquí estamos. Un nuevo espacio, un ¿nuevo yo?

No lo se. Pero me he acordado de la bio que tenía en Twitter (y Mastodon) y he pensado que quizás ya no refleja quien soy. Hace 22 años (quizás 20) estaba de viaje con mis padres en Barcelona (puede que fuesen 21 ahora que lo pienso) y en la playa fuimos a un restaurante a cenar (definitivamente fue hace 20 los porque estaba en primero de la ESO) y me pedí una ensalada de Rúcula con parmesano. Lo pedí por la curiosidad de ver qué era aquello de rúcula y eso otro de parmesano, y porque me encanta el queso, a quién pretendo engañar. Cuando llegó aquel montón de césped con queso con pinta de madera lijada no me eché atrás por “I ain’t no chicken”.

Me la comí y tras el último bocado recuerdo tener una revelación y decidí que debía, desde aquel momento, ser una persona insufrible. Descubrí la capacidad que se puede tener probando cosas a priori desagradables y encontrando la manera de reprogramarte para que te gusten, luego escribir sobre ello y hacerte el maquina con tus amigos pidiendo a gritos una sesión interminable de bullying… aquella ensalada lo había cambiado todo.

Me dediqué mi adolescencia a escribir sobre películas de Woody Allen, Lars von Trier o Terrence Malick. Escuchando britpop y música de los 60-70. Buscando vintages para comprar camisas de flanela. Amigos míos, me hice un hipster cuando se les llamaba gafapasta y me lo creí tanto que me compré gafas de pasta. Negras. Con catorce años. La puta ensalada cambió mi manera de ver el mundo. Cambio mi vida. Y yo lo escribí en mi blog.

Ahora sigo probando cosas. Sigo siendo insufrible. Veo películas de Yorgos Lanthimos pero dejo una review en Letterboxd y lo dejo estar. Escucho un grupo nuevo, me gusta, lo comparto en una story. No, ese no es el camino amigos. Hay que dar la turra. Hay que volver a escribir sobre absolutamente cualquier tema. Hemos de volver a escribir blogs personales, ser pedantes, llenar la web de reviews de 3000 palabras sobre la última película indie del momento y hablar de absolutamente cualquier cosa que nos pasa pero con el don de la escritura. No al video, no al podcast, no al contenido ultraprocesado. Si al blog, si a los comentarios, si a la escritura. Si a escribir sobre una ensalada de rúcula con parmesano en tu blog.

Suscríbete a "Ensalada de rúcula" para recibir actualizaciones directamente en tu correo

Carlos

Suscríbete a Carlos para reaccionar

Suscribirse
Suscríbete a Ensalada de rúcula para recibir actualizaciones directamente en tu correo