Aura de comer coño en el baño del IKEA
Tampoco creo que haga falta recordar que he robado un libro del IKEA que cuesta cincuenta euros
“Mírate en el espejo. ¿Qué ves? ¿Es un sueño o una pesadilla?” El café del Double R Diner, las canciones de Angelo Badalamenti y Bob apareciéndose en los sueños de la madre de Laura Palmer. Aura de artista personificada, creatividad por las nubes y una obra que traspasa artistas, medios y generaciones de observadores intrépidos. Sentarse en el sofá y conducir con Diane a través las historias de Twin Peaks. David Lynch, estés donde estés, vuelve cuando sea posible.
Creatividad, aura, imaginación y la vida en un mundo que se cae a pedazos y pierde el color como una camiseta que ya has lavado demasiado. Huir de la inspo y el algoritmo. Lo difícil que es crear sin compararse, verse reflejado en el espejo de la mediocridad y crear en un espacio vacío y profundo donde no se escuchen las trompetas del fin del mundo. Apretando el acelerador por si la bomba cae mañana y cae aquí.
Aura de artista o aura de persona con ansiedad crónica. Los amigos de mis padres pasaron de ser sabios con autoridad a ser simplemente Miguel, Roberto y Lourdes, los pesados de los amigos de tus padres que con suerte no son antivacunas y no babean en las tetas de tu novia. Otros adultos más, nada mágico ni nada especial. Aura de persona. Un NPC, como tú y como yo. Y que el espíritu de David Lynch me libre de tener cincuenta y babear medio borracho en las tetas de Sherilynn Fenn.
El algoritmo lo ha devorado todo. Las vidas se consumen y la adultez es despertarse un día con dolor de espalda y descubrir que el futuro no es un cheque en blanco. Este sábado duermo y duermo hasta las ocho y el sábado es productivo o es una sensación amarga el domingo. Y las ganas de escribir que llaman a la puerta y nadie responde. Y las ganas de hacer fotos, que llaman a la puerta y tampoco responden. Y las ganas de hacer todo lo demás que están pero ni llaman.
El aura de niño listo. De niño listo que sacaba buenas notas y nunca se metía en líos. De niño listo al que llamaban niño listo por la mañana, tarde y noche pero nunca le contaron que la inteligencia es un músculo que hay que trabajar y no un don con el que se nace y no hay que trabajar. Que ya está todo hecho. Que el edificio está construido sin necesidad de poner la primera piedra. Llegas a la universidad y ahí está la realidad esperándote para mostrarte que ese edificio está vacío y ahora toca mantener la fachada y que nadie mire detrás. Síndrome del impostor de ti mismo. De la imagen que has proyectado toda la vida. Y la inteligencia esa que tenías de niño la tenías de niño pero ahora no eres más que un charlatán o un bocazas, depende de cuanto leas la Wikipedia y cómo de fuerte estés en el espectro autista.
El aura del colega que fumaba porros y ahora está terminando un máster. El aura de niño rico que quería ser futbolista y ahora trabaja en la empresa de su padre, fuma puros y vota a la extrema derecha. El aura de chavala a la que las cosas le iban a ir mal y ahora no sabes si sigue viva. El aura de la choni que te hacía bullying en clase, tocó techo en el instituto, se puso tetas y ahora te tira los trastos a ti y a todos tus amigos en la misma noche en el mismo bar y se acaba liando con tu colega con aura de comer techo todos los sábados. Espera que venga el hijo del amigo de tus padres a babearle en las tetas operadas mientras se meten dos clenchas en el baño.
Aura de pareja lesbiana. De las que construyen muebles con madera, van a manifestaciones pro-palestina y tienen una relación abierta. De las de no drama, inteligencia emocional, comunicación constructiva y un chiquillo con mullet. De los de llevar a los niños al skatepark. De los de vestir con petos vaqueros los domingos. De los de escandalizarse cuando su hijo les sale del PSOE. Un aura más, pero esta no molesta.
Aura de persona que ya no sabe quien es. Aura de persona que quiere ser más que hacer para ser sin ser nada de eso. Aura de novio que sabe bajar al pilón. Aura de persona que se olvida de todo. Aura de persona que le preocupa el aura que proyecta en otras personas. Aura de tener pollón. Aura de persona que habla más que sabe, pero habla con vehemencia y seguridad haciéndote dudar hasta que vuelves a casa, lo buscas en Wikipedia y encima tenía razón. Aura de persona con suerte. Aura de persona que era incel hasta que buscó squirting en la Wikipedia.
Aura de persona que no puede más con la vida, de persona que se va a tomar un Xanax y meterse en la cama. El estereotipo de hombre blanco que va a terapia, decepciona a todos sus amigos y se olvida del día que es. Esta semana no puedo con todo lo que está pasando y solo quiero desengancharme del carrusel mediático. Cortar el cordón umbilical y jugar al Overcooked hasta que la tortilla me salga a la libanesa.
Ayer bombardearon Irán y yo me fui a IKEA. No tenían la lámpara que quería. Quería algo cromado, metálico, estilo space age que está muy de moda ahora mismo. Al menos compré ropa de cama, tuppers y unas cortinas nuevas. Nos tomamos un café y un rollo de canela y vimos que había un señor oteando las mesas por si la gente se había dejado comida. Alguien llamó a seguridad y lo acompañaron a la salida, pero a nadie pareció importarle. En el depósito de segunda mano no tenían nada interesante así que pagamos y nos fuimos a casa. Al parecer hoy han matado al ayatolá. Mañana pido la lámpara en la web de IKEA.